Esta página reúne criterios de lectura, no un resumen de servicios. Cada ensayo depende de la norma que se aplique, del estado de la probeta y del material declarado. Si algo de eso cambia, el número cambia también. Preferimos decirlo antes de que el informe llegue al taller.
La norma manda sobre el método
No elegimos dureza Rockwell o Brinell por costumbre. La escala, la carga y el tipo de indentador se definen según la norma que exige el plano o el pliego del cliente. Si no hay norma indicada, acordamos una antes de mecanizar la superficie: un valor sin referencia no se puede comparar con nada.
La probeta define el alcance
Una curva de tracción solo representa al lote si la probeta se cortó, mecanizó y midió con criterio. Rebabas, conicidad o un radio de acuerdo fuera de tolerancia desplazan la rotura fuera del tramo útil. En ese caso informamos la desviación en lugar de forzar un resultado.
La fotomicrografía no es un veredicto
Una imagen a 200 o 500 aumentos muestra tamaño de grano, inclusiones, fase sigma o señales de sensibilización en inoxidables austeníticos. Describe lo que hay en ese corte, en esa orientación y con ese reactivo. No certifica por sí sola la aptitud de toda la pieza ni reemplaza al análisis químico.
Ultrasonido y soldaduras: alcance acotado
La medición de espesores por ultrasonido verifica penetración y detecta discontinuidades internas sin cortar la pieza. La inspección visual cubre socavaciones y perfiles irregulares. Cuando la norma lo pide, se extraen probetas del cordón para tracción e impacto Charpy y se documenta la ubicación del corte. Ninguna de estas verificaciones sustituye al ensayo destructivo si el requisito lo exige.
Los plazos se acuerdan, no se prometen
Las muestras llegan por mensajería desde Córdoba, Rosario y el conurbano bonaerense. El tiempo de entrega de resultados se fija al recibir el paquete, según la carga de trabajo del laboratorio y el tipo de ensayo. No publicamos plazos fijos porque dependen del lote y del alcance de cada pedido.